¿Lector o escritor?

jueves, 19 de mayo de 2011

Interesante, ¿verdad? Va la anécdota. Mi abuelita siempre nos contaba cuentos. Desde chistes hasta fabulas bien complejas que me producían pesadillas o largos periodos de filosofía. En un tiempo dicen que fui un semi-autista. Llegó un punto de mi niñez en que mi abuelita ya no vivía en la misma casa, lo que hizo más espaciados los tiempos para contarnos historias. De mi insistencia por saber más de esas cosas tan fascinantes y por la poca paciencia de mis padres (supongo) que me dijeron que yo revisara libros, que ahí había de esas historias, pues ninguno de ellos sabía ningún cuento. Bah! Y luego porqué los hijos odiamos a los padres. En fin empecé con los libros que había en la casa, pero no me sentía tan satisfecho. Corte a... ¡Pues ve a la biblioteca! Padres tan irresponsables que me tocaron.
En ese entonces yo vivía en Conkal, así que no fue muy difícil ir por mi propio pie a la única biblioteca de ahí. Muy pocos libros para niños o los que habían me parecían demasiado sonsos pero pues ahí me la pasaba revisando libros de historia, de botánica, de psicología y demás disciplinas que si bien no lograba entender me daba mucha gracia las ideas que planteaban.
Cuando comienza mi etapa de pubertad, al ser criado en un entorno matriarcal siendo yo el único varón en la familia y mi papá demasiado “mocho” para hablar de temas de sexualidad, mis papás tuvieron la genial idea de empezar a comprar libros con títulos del tipo “El joven moderno y el sexo”, “La joven moderna y el sexo”, “La sexualidad en la adolescencia”, Un grito desesperado (sí, yo también lo leí ¿Y qué?), otros temas de CC Sánchez y demás títulos similares. Si hacemos una comparación la saga de CC Sánchez pienso que es el “Quiúbole” de Jordi Rosado y Gaby Vargas pero en dilucidación cuántica de cual es peor.



A partir de ahí seguían apareciendo libros que yo leía de dos a tres días y aparecían otros.
Mi capacidad de lectura era más veloz que la compra de material de mis padres, pero Dios actúa de formas misteriosas y un vecino que se mudaría nos regaló un librero (con libros) que contenía una colección muy ecléctica de lecturas desde mitología hasta ciencia ficción pasando por el erotismo culto (género que con el background de los libros de sexualidad entendía a la perfección), Reader`s Digets y autores que hasta el día de hoy no he vuelto a escuchar pero cuyos pasajes de sus libros aun siguen en mi cabeza. En ese librero había muchos ejemplares y no quería confundirme al momento de saber cual ya había sido leído y cual no. Así que del orden en que llegaron los libros yo leía de izquierda a derecha (un hurra por mi TOC). Y de ahí siempre canalicé mi nerviosismo y/o ansiedad leyendo algo.
Leía en el banco, en el hospital, en los camiones, en la Iglesia (:S), en la cola del supermercado, en el cine; esto se debía a que siempre cargaba un libro en mi bolsa/backpack/Vaspapú y las esperas siempre se hicieron menos eternas o molestas.



Siempre he sentido fascinación y respeto (confieso que hasta lujuria) hacia las personas capaces de plasmar, estructurar, manipular y en general guiar estratégicamente las palabras escritas para posicionarnos en escenarios tan irreales que son reales y tan extraordinarios que parecen comunes y viceversa. En mundos en donde es imposible distinguir la línea entre ficción y realidad pues de tan bien armados que parecen imposibles que hayan sido inventados. Libros con ideas tan y tan poco ortodoxas que se piensan difícilmente creadas por humanos. Y es que para mí una persona capaz de hacer algo así esta un paso más adelante de la simple humanidad.



A partir de la época dorada de los blogs, intenté consumarme como escritor (Já, looser) pero siempre me encontraba hipnotizado con los escritos de otros blogueros y prefería estar en el papel de lector. La evolución (¿?) de blog a twitter hizo más fácil que yo escribiera. No hay muchas ideas para ordenar en 140 caracteres. Cosa curiosa no tengo twitter. No se me ocurre ningún nombre genial para mi cuenta.
La belleza del blog es su permanencia. El twitt (o estado de Facebook en mi caso) desaparece al ser desplazado por más líneas en el timeline. Un twitt dura lo que tarda otra línea en ocupar el timeline.


Lo peligroso del blog es su seriedad y profundidad. Desarrollar un tema, mantener la coherencia y dinamismo de una lectura es un superpoder que no tengo.


En respuesta a la pregunta inicial como escritor soy muy buen lector.
Aun estoy temblando por haber escrito esto. En este momento un Saramago estará revolcándose en su tumba. Usted perdone lector la magnitud de mi atrevimiento, por favor, continúe con su vida.

Honestidad.

domingo, 9 de enero de 2011

Es difícil cuando llegas a conocer a una persona y empiezas a sentir algo por él, algo que nunca habías sentido por nadie más, un sentimiento que recorre todo tu cuerpo cuando sientes que esa persona te importa tanto, que sabes que quisieras compartir tu vida con él, que solo basta con saber que piensa en ti, que al estar a su lado es suficiente para sentirte a salvo de todos los problemas que existen en este mundo, porque crees que a su lado se tiene el apoyo de uno del otro.

Llegar a conocer a la persona que podrías decirle a todo el mundo que lo amas, es indescriptible la sensación, el sentimiento, la conexión que llegas a tener por esa persona.

Pero no siempre se puede esperar lo mismo de la otra persona, en una relación se llega a un punto en que no se puede seguir adelante, lo difícil es tratar de buscar la razón de porque llega a esa situación, ves como se caen los muros de algo que pensabas era solido, llegas a recordar el pasado, todos los momentos que llegaste a vivir con esa persona, tantos momentos felices que se compartieron sentimientos, que creías únicos, que te hacían sentir que no había nada mas grande que el amor que te llegaba a conquistar tus sentidos.

En verdad duele cuando todo se derrumba, cuando creías estar en el mejor sueño de tu vida y se fuera convirtiendo en pesadilla.

Lo más duro para mi fue ver poco a poco los defectos de esa persona, defectos que consentías, que no te daban mucha importancia porque llegabas a confiar y creer en él de que todo saldría bien. Duele ver cómo te aleja esa persona sin que te diga la verdadera razón de sus acciones, cuando llegas a conocerlo totalmente y no encuentras la razón de porque prefirió las mentiras a una simple verdad.

Yo hice lo más posible por salir adelante en esta relación, ser totalmente fiel en pensamiento y palabra a esa persona, sin dudas ni secretos que pusieran en una balanza lo que sentía por él. Solo se que tarde en entender que el amor a veces no es mutuo, que hay quienes prefieren jugar contigo y cuando empieza a ir mal es más fácil terminar con todo, sin importarle tus sentimientos, cuando aun así te sigue mintiendo y ves q nunca cumplió ninguna promesa.

Después de un tiempo te das cuenta que siempre hay que salir adelante, que el mundo estará llena de personas que quieran compartir su vida y otras que te podrán lastimar, pero lo importante es seguir adelante, probar e intentar y ser fiel a tus sentimientos y ser honestos con uno mismo.